miércoles, julio 25, 2007

Una puerta atrás

La noche anterior había dormido poco, y me levantaba de nuevo como si hubiese estado toda la noche bebiendo, estaba igual que cuando salia con mis amigas hasta las tantas, tenia la boca pegajosa, la cabeza me iba a estallar y los ojos estaban irritados, pero nada tenía que ver todo esto con una noche loca de alcohol, todo se debía a había estado toda la noche llorando, unas veces por el....otras por mi (había que compartir).

Espere toda la noche a que llegase, mire varias veces el teléfono, incluso las noticias por si algo habia sucedido en la ciudad y eso impidiese que pasásemos la noche juntos, llame varias veces a su trabajo y allí no quedaba nadie.

Mi desesperación era tal que saque de una de las cajas de zapatos un viejo paquete de tabaco, era tan viejo que los cigarros que allí quedaban estaban totalmente secos, fue encender uno y se consumió a los pocos segundos, asi que tuve que fumarme varios para que mis nervios se calmasen, bueno eso es lo que la gente cree, a mi el tabaco me pone aun más nerviosa.

Intente meterme en la cama, pero solo tumbarme y cerrar los ojos era toda una hazaña, no conseguía estar mas de unos minutos parada, después todo eran sombras, miedos, peligros, frustraciones....

No se como ni por que llegue a dormirme unos minutos encima de la cama, esta aun por deshacer, y entonces le vi, tumbado a mi lado, desnudo, con el pelo tapándole un ojo....estaba guapisimo.
Me acerque a olerle, olía a ginebra, lo intuía, después mire el reloj de la mesilla, las 4.30 un poco tarde para salir de trabajar, me levante de la cama y busque el monton de su ropa, sabía que cuando llegaba bebido se quitaba la ropa y la dejaba en cualquier lado tirada, y asi era, la encontré debajo de la ventana echa un revoltijo, me acerque tambien a olerla, hacia meses que habia adquirido esa faceta de perro policia, le olia a el, a su ropa, a sus pertenencias..... su camisa olia a una perfume de calvin klein, un perfume que me era muy familiar, un perfume que me encantaba, yo solía utilizarlo, solo que hacía meses que se me habia terminado y decidí cambiar por otro, después volví a la cama, le bese los labios y volví a dormirme.

Pero eso fue anoche, hoy despertaba un nuevo día, aun era muy temprano, el aun estaba durmiendo y yo estaba sentada en la cama sujetadome las piernas creo que para impedir que saliesen corriendo sin mi.
-Buenos días Clara ¿que tal has dormido mi amor? tienes mala cara- se había despertado sin que me hubiese dado cuenta, puse una de mis mejores sonrrisas y le conteste
-Muy bien amor, solo que no te oi llegar ¿mucho trabajo?- que pregunta tan estúpida...como si esperase una contestación del tipo -nahh si llevo desde las 7 de la tarde follando con la camarera de la cafetería de la empresa....¿alguna otra duda?- en vez de eso el respondió
-Si, teniamos que cerrar la contabilidad del año y no podíamos dejarlo para mañana, perdona que no te avisase- Todo esto lo decía mirándome a los ojos, sin parpadear, sin mirar a otro lado, sin hacerme ver que mentía.....

Entonces abrí los brazos y deje que mis piernas pisasen el suelo de la habitación, me mire en el espejo, tan solo llevaba un tanga negro, abrí el armario y saque un trench de burberry que me había costado una pasta y jamas lo habia podido estrenar, me lo puse por encima, junto con unos zapatos de tacon que solía ponerme en la bodas, me gire y le vi alli, mirando como un perro triste, con cara de incrédulo, pero sin preguntar lo evidente.

Mi mente, mis pensamientos, mi vida se quedo en aquella habitación, pegada a aquellos ojos tristes que lloraban de alegría el día que le dije que si, que si que quería ser para el, pero mi alma y mi trench se agarraron al pomo de la puerta para dejar entrar la luz y hacer que mis piernas ahora sueltas eligiesen su camino.